Hoy volvi a casa cantando, los Domingos son buenos días para cantar, nadie oye tu voz, porque no hay nadie a quien le interese escucharte, los domingos la gente compra desayunos, va en pareja o merodea sin rumbo.
Hay días que no son Domingos y que parece que tampoco nadie quiere oir tu voz, a nadie le interesa, y tienes que hablar contigo mismo, o escribir en un blog, o en una moleskine, o no escribir para que nadie sepa que a nadie le importa lo que dices. Los Domingos son días nublados, idénticos, días de cigarros insípidos y neobrufen, días de gloria y sofá, días basados en hechos reales que van después de los Sábados, que son días de ficción absoluta. Me gusta la ficción absoluta, también volver a casa cantando. Es hora de volver a empezar...
Hay días que no son Domingos y que parece que tampoco nadie quiere oir tu voz, a nadie le interesa, y tienes que hablar contigo mismo, o escribir en un blog, o en una moleskine, o no escribir para que nadie sepa que a nadie le importa lo que dices. Los Domingos son días nublados, idénticos, días de cigarros insípidos y neobrufen, días de gloria y sofá, días basados en hechos reales que van después de los Sábados, que son días de ficción absoluta. Me gusta la ficción absoluta, también volver a casa cantando. Es hora de volver a empezar...
Prefiero domingos con paseo y cigarros sentado en unas escaleras.
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